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Sara Roi, autora de `Fantasías Inconfesables´: “El éxito de la novela erótica se debe al carácter curioso del ser humano”

El arte nace para ser compartido y los escritores lo saben por eso Sara Roi decidió que era el momento de sacar a la luz su segunda novela.

“Fantasías Inconfesables” no es el primer libro que Roi escribe pero sí su primera publicación: “Decidí probar suerte para saber qué les parecía a los lectores mi forma de escribir”.

 

¿Inspiración o investigación?

La “inspiración” es un concepto que quizás pueda aplicarse a Bécquer, a Neruda o a cualquier genio creador, en mi caso, pobre e insignificante mortal que soy, jugó un papel mucho más importante el trabajo y la labor de investigación para escribir la obra. No obstante, sí es verdad que la idea de escribir una novela donde recopilar las fantasías eróticas más recurrentes surgió casi por casualidad: Un día, leí un interesante reportaje en una conocida revista femenina sobre las fantasías sexuales más recurrentes de las mujeres; entendiendo por “fantasías” aquella experiencia que aún resultando atrayente, no se ha experimentado. En él, las mujeres entrevistadas exponían la fantasía sexual que más les excitaba y acto seguido un psicólogo explicaba y relacionaba dichos anhelos con diferentes aspectos de la psique humana. Lo que más me llamó la atención fue que muchas de las mujeres que explicaban sus pensamientos parecían mostrarse avergonzadas ¡e incluso desconcertadas! de que aquello que describían les resultara excitante. Así que me puse a reflexionar: algo debe de fallar cuando una persona no se siente bien consigo misma, o mejor dicho, se siente confundida entre lo que su cuerpo experimenta y lo que su mente le indica. De ahí surgió la idea de escribir un libro erótico basado en las fantasías más recurrentes, pero combinándolas con una explicación psicológica, para diferenciar mi obra de las novelas de este género, llevando así la historia un paso más allá de la pura ficción. Y de este modo, tras la idea, llegaron las arduas horas de trabajo, recopilación e investigación de artículos, reportajes y documentales, así como otros libros que me ayudaron a construir la trama y el mundo erótico de “Fantasías Inconfesables“.

 

¿A qué se debe el éxito de la novela erótica?

Antes del hablar de la gran expansión de la novela erótica en nuestos días me gustaría aclarar que este género, SIEMPRE ha tenido éxito. Históricamente tenemos no pocos ejemplos, como el Decameron de Boccaccio, las novelas del Marqués de Sade o incluso “El Cantar de los Cantares” texto de gran carga sensual incluído en el Antiguo Testamento de la Biblia.

En mi opinión, creo que el éxito de este tipo de literatura viene dado principalmente por el carácter curioso del ser humano, sin el cual, aún encenderíamos fuego con dos palitos. Sin esta curiosidad innata, el ser humano nunca habría inventado el arte, nunca se habría cuestionado sobre política o religión y nunca jamás habría enviado un cohete a Marte. Es pues, no sólo una característica de la naturaleza humana, sino un requisito indispensable, una virtud, que ha favorecido la evolución. De hecho, la frase que más escucharán los padres con niños pequeños es ¿por qué? Hábito que no se pierde con la edad, más bien al contrario, pues se nos abren nuevos horizontes que explorar. TODOS ansiamos saber, o dicho de otro modo ¡Somos todos unos cotillas! aunque no lo reconozcamos, pues no es sólo nuestro entorno lo que atrae nuestra curiosidad, sino también las personas que nos rodean ¿Qué somos los lectores sino ‘voyeurs’ en cierto modo? De alguna manera, cada vez que leemos un libro nos asomamos a la vida de unos completos desconocidos, aunque se trate de personas ficticias ¿Es casualidad que los programas del corazón hayan conocido en los últimos años tanto éxito? Así pues, va innato a la naturaleza del ser humano el saber qué hacen sus prójimos, ya sea por pasatiempo o (si buscamos una explicación antropológica) por instinto de ‘supervivencia social’: instinto promovido por nuestro susconciente con el fin de evaluar a los otros miembros de la comunidad y poder defendernos o imponernos ante ellos. Y si a esa curiosidad vital (consciente o inconsciente) le sumamos que el sexo ha sido (y continúa siendo en gran medida) un tema tabú, entonces añadimos otro de los rasgos distintivos del ser humano: el gusto por lo prohibido. Nada atrae más que aquello que nos es vetado, lo prohibido o tabú remueve en nosotros a ese mocoso impertinente que todos llevamos dentro con tendencia a rebelarse siempre que se topa con un NO o con algo que no está bien visto socialmente. Y en este sentido ¿Hay algo más “prohibido” que el sexo? Por totro lado, la literatura, en general, nos permite evadirnos por un rato de nuestra propia realidad ¿por qué escogemos unos libros y no otros? pues porque nos gusta fingir que vivimos en ese mundo, en ese tiempo, que nos relacionamos con esos personajes… Mientras leemos, podemos llegar a identificarnos con esos desconocidos que nos hablan desde el papel, mirar con sus ojos e imaginarnos viviendo hechos o aventuras que de ningún otro modo podríamos cumplir, ya sea porque nuestras circustancias no nos lo permiten o porque nos vemos incapaces de llevarlas a cabo. Del mismo modo, la literatura erótica nos permite realizar aquellas fantasías o juegos eróticos que no somos capaces de llevar a cabo, por timidez, prejuicios… o simplemente porque nuestra pareja no comparta dicha fantasía o no nos atrevamos siquiera a proponérlos por miedo al “qué pensará de mí”.

Pero si se trata de analizar el enorme auge en ventas que ha conocido en nuestros días la literatura erótica, creo que han influido en gran medida el desarrollo de los libros electrónicos, lo cual casa perfectamente con lo que acabo de mencionar sobre los prejuicios propios y sociales: Ahora puedes estar leyendo tranquilamente en tu móvil, tablet o ebook el Kamasutra lésbico (sí, sí existe) mientras viajas en el metro o en el autobús sin preocuparte que el resto de pasajeros se dediquen a echarte miradas por encima del cogote para curiosear la portada y saber qué libro es ése que te tiene tan interesada. Del mismo modo, con el desarrollo de las ediciones digitales, ya no tenemos que visitar una librería física para acceder a este tipo de novelas: podemos descargarlas desde la intimidad de nuestro hogar y ahorrarnos así el trago de tener que forzar una pose de indiferencia ante el vendedor o vendedora, a quien sin duda le soltaremos mientras nos cobra el libro la siempre práctica frase “es que es para regalo, ¿sabe?”. En definitiva: nos sigue importando la opinión de los demás.

En resumen, pienso que el éxito de la novela erótica no es nada nuevo, pero sí me atrevería a afirmar que no se habría dado una expansión tan rápida e intensa de títulos y ventas si no fuera por los nuevos medios de edición y comercialización. Gracias a las nuevas tecnologías, se asegura el anonimato del lector, quien por presiones sociales o prejuicios propios, prefiere mantener sus gustos literarios en su esfera privada. Por desgracia, aunque creamos que hemos alcanzado un grado de libertad considerable para expresar nuestra sexualidad, aún quedan muchos prejuicios que abolir y contra los que luchar, que es precisamente lo que trato de trasmitir en mi novela.

 

 

¿Qué opinas del fenómeno “50 sombras de Grey”?

Creo en mi humilde opinión que la mejor palabra para definirla es ésa: fenómeno… Vocablo al que yo añadiría el sintagma preposicional “de polémica absurda”. ¡Cuidado! no estoy evaluando aquí la novela de E.L. James De hecho, desde el punto de vista literario me gustó bastante: la autora tiene una forma muy ágil de escribir y fue extremadamente valiente al utilizar como forma verbal de discurso el presente, tiempo verbal que choca en un relato ficticio pero que aporta una interesante perpectiva. Además, me encanta los libros que combinan ese raro elemento que, cual estrella fugaz, sólo encontramos de vez en cuando en algunas novelas: el humor/ ironía. Por supuesto, hay aspectos del libro con los que no estoy de acuerdo y partes que no me terminan de convencer, pero hasta que mis novelas no sean superventas y se lleven a la gran pantalla, sólo puedo decir ¡Bravo, E. L. James, lo has conseguido! ¿Soy materialista? Seguramente; pero el ser humano es un dechado de defectos y yo no iba a ser menos.

Por “fenómeno de polémica absurda” me refiero a todo el revuelo que se montó alrededor del libro: Acababa de terminar mi primera novela cuando empecé a leer la saga de las sombras, precisamente para entender dónde radicaba lo ‘escandaloso’ del libro ¿en las escenas explícitas de sexo? ¡por favor! Cualquier lector aficionado a la literatura romántica (¡ojo! romántica, no erótica) podrá corroborar mi afirmación de que las escenas de cama son moneda común en cualquier libro que gire en torno al amor. Tanto antes como después he leído novelas de contenido muchísimo más ‘intenso’ y ni estaban catalogadas como erótica, ni levantaron tanto revuelo… Entonces oí a alguien decir en un programa de televisión que lo reprobable de la novela era que se trataba de una historia en la que una mujer se sometía a la voluntad de un hombre… ¡Ja! ¿De verdad había leido la novela quien afirmaba tal disparate? Ella no se somete: ¡es un juego erótico! Vale, que un juego que se extiende más allá del dormitorio, pero son dos adultos que llegan a un acuerdo mutuo. Y en todo caso, si hay alguien que se encuentra en posición de inferioridad es el personage masculino, el todopoderoso multimillonario que no es capaz de vivir sin su amada; tema que por cierto es tan antiguo como el mundo: la doncella que somete al ‘monstruo’ y que nos remite sin ir más lejos al cuento de la Bella y la Bestia… sólo que aquí la Bestia está de toma pan y moja con unos ojos grises que quitan el hipo, por lo que su ‘deformidad’ (sus miedos, sus complejos… que le hacen tener un carácter difícil) se hallan en su interior. Es decir que, en cierta medida, las cincuentas sombras de Grey le dan un giro de ciento ochenta grados al cuento original (en este caso él es bello por fuera y un monstruo por dentro) pero en ambas historias, es la hermosa doncella la que consigue transformarlos en el príncipe azul. Si de verdad alguien sigue pensando en que la polémica de las sombras estaba justificada, yo les invitaría a leer la novela de “El Rapto de la Bella durmiente” (o mejor no la lean, si no quieren que se hunda irremediablemente unos de sus mitos de infancia), dicha novela salió hace muchos años pero la han velto a reeditar; sin embargo, aún no he escuchado nada sobre que haya creado un debate tan intenso como el las cincuenta sombras de Grey ¿Se deberá quizás a que la autora, en lugar de ser una desconocida, se llama Anne Rice?

 Así pues, volvemos una vez más a hablar de la hipocresía de la sociedad. En mi caso, todo aquel despliegue mediático me vino bien porque fue lo que me dio la idea de crear un libro donde denunciar esa realidad de falso feminismo que pretende imponer una única forma de pensar, y que, por tanto, no es más que otra vertiente del machismo. Creo que las palabras de Samziel, en el cuarto capitulo de “Fantasías Inconfesables”, resumen perfectamente mi opinión: “el feminismo no es desempeñar un papel activo o pasivo en el sexo, sino el que la mujer sea libre de elegir el rol que quiere interpretar durante un juego sexual y sin avergonzarse de su elección” . Y lo mismo es aplicable a cualquier otro aspecto vital: Tener libertad de realizar tus propias elecciones y defenderlas abiertamente es, para cualquier mujer, el verdadero logro de feminismo.

 

¿Por qué decidiste publicar en entreescritores?

Llevaba algún tiempo barajando la posibilidad de la autoedición cuando encontré la página de Entreescritores y me pareció un concepto muy interesante. En ella descubrí que los lectores podían dejar sus comentarios directamente, los cuales, no se limitaban la mayoría de las veces a un simple “me ha gustado” o “vaya rollo”. He encontrado lectores que no sólo comentan con una gran seriedad y calidad que no desmerece en nada a ningún crítico literario, sino que lo hacen desde el cariño y con el tacto de quien conoce el esfuerzo que supone crear una obra literaria.

Además, como escritora novel, me interesaba particularmente que personas anónimas me dieran su opinión sobre mi obra para poder mejorar y conocer qué les gusta y qué no; la opinión de familiares (que suelen ser los primeros lectores) es poco creíble (por no decir de un ‘peloteo descarado’), ya que ellos conocen de primera mano cuánto te ha costado crear la obra, las horas que les ha dedicado y el esfuerzo que has hecho, por lo que su opinión se agradece (y te levanta la moral), pero resulta cuanto menos poco objetiva. Creo firmemente que páginas como Entreescritores contribuyen a crear un espacio muy beneficioso (me atrevería a decir que indispensable) para los autores, pues en él se nos ofrece la oportunidad de poner a punto nuestras obras ¡y nuestra pluma! antes de lanzarnos al despiadado mercado editorial. Al fin y al cabo, hasta los Ferrari se somenten a test de calidad antes de salir al mercado… ¿Y quién sabe si alguno de los autores que hoy participamos en Entreescritores llegaremos algún día a competir con los grandes? Por eso, aún desde el taller de reparaciones, esta escritora anónima quiere darle las gracias a todos aquellos ‘ingenieros y mecánicos’ (también conocidos como lectores de Entreescritores) que nos ayudan a poner a punto nuestras obra para poder echarlas a rodar.

 

¿Qué papel juega el booktrailer en este proceso?

No creo que sea un elemento decisivo para el tremendo auge de la novela erótica, pero sí creo que ha contribuído bastante; tal vez porque haya coincidido en el tiempo. Sin embargo, sí opino que el booktrailer empieza a verse como una poderosa herramienta para la literatura en general: En un mercado, como es el editorial, en el que hay un ingente número de novelas compitiendo entre sí, me atrevo a afirmar que el booktrailer va a jugar un papel muy importante a la hora de promocionar un libro ¿Por qué una opinión tan contundente? Pues porque creo sinceramente en ello: vivimos en un momento en el que el tiempo es un bien tan preciado como los diamantes e igualmente escaso, por lo que muchos lectores ya no tienen tiempo de tomarse una mañana apacible para pasear por las librerías tranquilamente y perderse entre los atestados estantes que aguardan, pacientemente, repletos de historias. Dicho esto, hay que salir “a la caza” del lector potencial. De ahí que los escritores (o las editoriales, para quien tenga la suerte de ser editado) utilicen todos los medios a su alcance para atrapar, durante unos pocos segundos, la atención de esa persona anónima y decirle ¡eh, aquí, mira qué historia más interesante!… Pero para colmo, no basta con captar su atención ¡¡sólo tenemos unos pocos segundos para seducirlo!!, pues su rutina o lo que esté haciendo en ese momento le va a volver a reclamar enseguida y no nos va a dar tiempo de convercerle para que lea nuestra obra ¿Qué hacer ante situación tan complicada?  Necesitamos aprovechar cualquier elemento que esté a nuestro alcance para poder promocionarnos y ahí es donde entra nuestro “socio” booktrailer. En cierto sentido, un booktrailer es casi como la prima pesada que se te cuela en casa sin avisar (en este caso en tu Facebook, Twiter, correo electrónico o ¡incluso móvil!), pero al contrario que a la pesada de tu prima, a la que tienes ya más vista que el TBO y que no se va hasta que no la echas casi a patadas después de horas cotorreando, el booktrailer es algo nuevo, desconocido, que no te pide más que un par de minutos de tu tiempo; tiempo que (casi seguro) le dedicarás porque ya te ha picado la curiosidad y no te exige ningún esfuerzo, más que hacer click en esa frase tan larga o en ese fotograma que ha aparecido de improviso en tu esfera privada.

Así pues, el booktrailer resulta ser un elemento muy atractivo y muy fácil de colocar en redes sociales: basta con copiar el enlace… lo mandamos o colgamos en alguna web… nos colamos en la vida de alguien y… ¡Ya hemos “cazado” a nuestro lector potencial! Ahora sólo queda esperar que le hayamos convencido de que nuestra novela es interesante y que se anime a leerla. O al menos, esperemos que le haya gustado el booktrailer y decida compartir “ese video tan chulo” con sus familiares y amigos, haciéndonos publicidad gratuita. Por eso, es importante hacer booktrailers de calidad, para que lleguen al máximo público posible, porque, aunque muchos no lleguen a leer nuestra novela, habrá otros que sí.

 

¿Cómo reconoce un lector una novela erótica de calidad?

No tengo ni la más remota idea… Creo que, en general, definir el concepto de “calidad” en Literatura sería tremendamente complicado. En mi opinión cualquier libro que haga que alguien disfrute leyendo es, para mí, un libro de calidad, porque ha cumplido con su principal objetivo: Si los autores no nos preocuparamos principalemente por hacer disfrutar a los lectores, entonces seríamos periodistas, docentes, historiadores, filósofos o teólogos, pero no escritores. Por supuesto, yo tengo mis propias premisas y mis prioridades a la hora de escribir una novela, pero eso no indica que mi obra tenga más calidad que otras; siempre escribo siendo consciente de que aún tengo mucho que aprender y mejorar como escritora. Claro que… a juzgar por la cantidad de comentarios positivos que han ido dejando los lectores de Entreescritores en la página web, me queda la esperanza de no estar haciéndolo demasiado mal por el momento…

 

“He encontrado lectores que no sólo comentan con seriedad y calidad que no desmerece a ningún crítico literario, sino que lo hacen con el tacto de quien conoce el esfuerzo que supone una obra literaria”

 

Una de tus lectoras, correctora literaria además, le dedicó a “Fantasías Inconfesables” una reseña que destaca el realismo de tus personajes ¿Cómo los configuraste?

No puedo dar una respuesta sencilla porque ni siquiera la tengo. Empecé a escribir “Fantasías Inconfesables” a partir de una idea que surgió por casualidad, como ya he explicado antes, pero sin tener muy claro quiénes eran los personages. La misma trama fue la que configuró sus personalidades, yo me limitaba a describir la situación y luego pensaba en cómo reaccionaría ante ella la mayoría de la gente, pues pretendía ante todo mostrar a personages con los que los lectores pudieran identificarse en cierta medida, que reflejaran los deseos, necesidades y miedos que como humanos poseemos. Hay muchas Ángelas en el mundo: mujeres que se sienten inseguras con su físico, agobiadas por la persecución del éxito profesional, introvertidas, deseosas de sentirse amadas y respetadas… Por otro lado, Sam, es la encarnación del ideal masculino: Guapo, divertido, cariñoso, culto y generoso… Pero por supuesto, Sam no es perfecto: no se muestra nunca tal cual es, porque teme ser rechazado y porque se siente indigno ¿hay algo más normal que buscar sentirse amado y que no te rechacen? Creo que lo que realmente hace verosímiles a mis personages es precisamente el no ser ‘perfectos’. Al menos así traté de configurar su forma de ser… hasta que se ‘independizaron de mí’: llegó un momento, mientras escribía la historia, en el que Ángela y Sam escaparon a mi control (Sí, ya lo sé, suena raro): A esa altura de la novela, me tenía que quebrar la cabeza para inventar elementos que los empujaran hacia el camino que yo había trazado para ellos sin traicionar el carácter que ya tenían configurado; no me gusta cuando en un libro el conflicto se resuelve simplemente porque sí, porque el personage que viene actuando de una manera determinada, cambia de parecer o toma una decisión opuesta a su naturaleza sin que haya una clara justificación. En mi opinión esta solución es poco creíble y demasiado fácil… y todos sabemos que la vida real es SIEMPRE muy compleja. Por eso, conducir a Ángela y a Sam por el camino que había trazado para ellos no fue fácil. De hecho, escribir el final supuso un auténtico desafío, ya que quería que la historia acabara bien (el final ‘de las perdices’ como yo lo llamo) y en el final original… ¡mejor no lo desvelo! no vaya a ser que me asesinen los que ya se han encariñado con Ángela y Sam, que fue precisamente la reacción de mi primera lectora (mi amiga Rosa) cuando se lo di a leer.

En tu novela juegas con maldiciones y anhelos ¿Cómo un anhelo oculto acaba convirtiéndose en maldición?

Precisamente la clave está en el adjetivo ‘oculto’: si no conocemos cual es nuestro anhelo, qué es lo que buscamos verdaderamente, nunca podremos llegar a conseguirlo y esa duda o inquietud será la que no nos deje avanzar en nuestro camino. Por eso insisto tanto en mi novela acerca de la enorme importancia que tiene aprender a conocerse uno mismo, a aceptarse y a saber explorar en tu mente cuáles son tus deseos e inquietudes para identificarlos y actuar en consecuencia.

No creo en la felicidad absoluta, pero si no intentamos conseguir aquello que deseamos, siempre nos quedará la duda y esa opción es, en mi opinión, algo mucho peor que conseguir algo y perderlo, pues de esta forma, por lo menos tendremos el orgullo y la satisfacción de haberlo intentado. Por poner un ejemplo: puede que alguien esté enamorado de otro alguien. Si esa persona noconfiesa sus sentimientos, si los mantiene oculto, nunca podrá amar a otra persona, pues ese amor ‘virtual’ estará siempre ahí, como si estuviera ligado, sin dejarle la posibilidad de abrir su corazón a otra persona. Sin embargo, si confiesa sus sentimientos ( y ahora con los móviles e internet ya no tenemos excusas ¿eh?) pueden pasar tres cosas: que le den calabazas, que sea correspondido pero que se acabe con el tiempo o que sigan juntos para siempre. Por supuesto, la última opción es la que escogeríamos los escritores, pero por desgracia puede que en la vida real haya más posibilidades de que sucedan las dos primeras y que, en vez de comer perdices, el valiente o la valiente de corazón roto se vaya de parranda con l@s amig@s para aliviar las penas y que además, esté durante un tiempo de pésimo humor. Pero al igual que todas las heridas, las del corazón terminan sanando (a veces en proporción a lo buenas que sean tus amistades o a que descubras a otra persona que sí te corresponda). Así pues, en cualquiera de los tres supuestos, el hacer frente a ese anhelo es lo que le ha permitido a esa persona seguir con su vida, aunque tal vez, no como hubiera imaginado en un principio con final de novela. Lo que nunca, en ningún caso, le hubiera beneficiado es mantener oculto su deseo.

 

 

¿Habrá una segunda parte?

Eso seguro… aunque lo que no sé decir es para cuándo, ya que mucho me temo que yo también me he contagiado de ese mal que asola nuestra sociedad, como es la falta de tiempo. Al menos, de momento, pues nunca hay que perder la esperanza de que una editorial se fije en mi novela y pueda por fin convertir en realidad mi sueño de dedicarme a escribir y ¡que me paguen por ello! Ésa sí que es la “Fantasía Confesable” de cualquier escritor.

 

Fantasías_Inconfesables_novela_erótica_entreescritores

 

 

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2 comments

  • Oswaldo Ramiro Ordonez B.

    Que agradable es leer textos, ricos en lenguaje, con humor y sobre todo, la sinceridad y la honestidad frente a lo sexual de sus principales personajes. Es una novela muy suelta, agil y que atrapa al lector. La autora va por muy buen camino hacia el exito literario. Solo el inicio me parece que esta excento de erotismo y que raya en lo fehaciente. Por lo demas, repito, es una novela sencillamente muy entretenida y bastante atractiva en su ficcion. Un saludo cordial para Sara Roi.

  • Oswaldo Ramiro Ordonez B.

    Haaa, me olvidaba de decir que las respuestas a las preguntas que le formulan a Sara, son respuestas llenas de talento y sinceridad y se ve que sabe muchas cosas, que conoce la problematica(del erotismo) y se ve que es una buena lectora. Dices cosas muy lindas Sara.

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